lunes, 24 de septiembre de 2007

Nuevos avances en Ortopedia


POR JosE A. de la Osa (fuente granma)

EL científico cubano Rodrigo Alvarez Cambras presentará el plan de desarrollo de la Ortopedia y Traumatología en nuestro país durante el próximo congreso de la especialidad que se celebrará del 17 al 22 de este mes en el Centro Cultural del municipio de Viñales, en la occidental provincia de Pinar del Río.




Anunció que durante este año y hasta el 2008 continuará la introducción de avanzadas tecnologías como la implantación de prótesis totales de codo y de hombro y la sustitución de caderas por tumores, traumas o infecciones, y se aplicarán también prótesis de doble articulación en el tratamiento de la fractura de cadera.

Alvarez Cambras, quien es presidente de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología, indicó que a finales de este año en todos los servicios de Ortopedia y Traumatología de los hospitales provinciales quedará incorporado un nuevo proceder quirúrgico con la aplicación de los llamados "clavos acerrojados" en las fracturas de fémur y tibia.

Esta técnica posibilita una cirugía mínimamente invasiva, con una recuperación y reincorporación laboral y social del paciente mucho más rápidas, entre otras ventajas.

Valoró como de "gran trascendencia" el curso de Novedades en la artroscopia de la cadera que impartirá el profesor José María Altisench, presidente de la Sociedad Española de Artroscopia.

La Artroscopia es una técnica de mínimo acceso que permite visualizar directamente las articulaciones, establecer diagnósticos de certeza y realizar intervenciones quirúrgicas. Específicamente en las operaciones de cadera se pueden visualizar lesiones del cartílago, "cuerpos libres" y retirarlos, y practicar la reparación del cartílago que sostiene la cadera, fundamentalmente.

Ortopedia 2007 es organizado por la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología, con el auspicio de la Sociedad Internacional de Cirugía Ortopédica y Traumatológica y la Asociación Española de Artroscopia. •

jueves, 6 de septiembre de 2007

POLIOMIELITIS

(Del griego polios, gris. Mielos, médula e itis inflamación)

Es una enfermedad producida por un virus (del latín virus, ponzoña, veneno). Del grupo de los virus "envueltos" de la familia de los picornavirus (picos, pequeño) y estos a su vez a los enterovirus. El poliovirus tiene 3 tipos: el tipo I o Brunhilda, el tipo II o Lansing y el tipo III o león. Caracterizados por ser muy pequeños, 28 nanómetros aproximadamente, tiene una sola cadena de ARN (ácido ribonucleico) y una capa de proteínas (aproximadamente 32), es resistente a la acción del éter, cloroformo, bilis y detergentes y se desactiva fácilmente a la desecación, cloro, formol y radiación ultravioleta.

La mayoría de las infecciones son provocadas por un solo virus. El tipo I es el responsable del 88%, el tipo II del 1.5% y el tipo III del 7,15.

Aunque se ha comprobado que algunos casos fueron producidos por dos virus, provocando dos enfermedades paralíticas en forma independiente y en forma simultanea. Al mismo tiempo se ha demostrado cuadros paralíticos con los virus Coxsaquie y echo, que también son enterovirus.

El ser humano es el único reservorio natural del virus, en investigaciones a nivel mundial se ha encontrado y obtenido evidencia en prácticamente en todo el mundo, desde los trópicos hasta las regiones árticas, tiene una especial predilección por el sistema nervioso (neurotropismo) y de este por la sustancia gris donde se encuentran los nervios motores.

La infección causada por un virus no confiere inmunidad para los otros dos por lo que teóricamente se pueden tener o padecer 3 poliomielitis diferentes.

Durante la infancia es más frecuente en el sexo masculino que en el femenino 2:1 después de los 5 años se invierte, es más frecuente en el sexo femenino que en el masculino 2:1.

Se trasmite por la vía orofaringe-fecal. Se encuentra en grandes cantidades en aguas residuales humanas y se admite que en tracto gastrointestinal es la principal fuente de propagación del virus.

Al inicio de la enfermedad se le encuentra en grandes cantidades en la orofaringe, sobre todo en el tejido de las amígdalas y adenoides, además del intestino, emigrando de ahí al torrente circulatorio y linfático y posteriormente a tejido nervioso, del tejido amigdalino desaparece rápidamente no así del tracto gastrointestinal y tejido nervioso obedeciendo quizá a la dificultad de los anticuerpos para llegar a estos lugares.

VIRUS DE POLIO EN TEJIDO VIVO

VIRUS DE POLIO EN TEJIDO VIVO

El embarazo y la menstruación pueden aumentar la susceptibilidad a la infección, la carencia de amígdalas y adenoides (adenoamigdalectomia) produce con mayor frecuencia la poliomielitis bulbar.

El periodo de incubación varia de 3 a 35 días con un promedio de 2 a 20 días después del contacto con el virus. Es en extremo importante hacer notar que lo que se conoce de la forma de ataque del virus es por la vía experimental.

Al inocular a un primate por vía de ingestión rara vez produce la forma paralítica de la enfermedad, solo una breve aparición del virus en la sangre y luego en las heces produciendo finalmente inmunidad, detectada por la presencia de anticuerpos específicos, sin embargo y esto es muy importante, al morir el animal de experimentación y hacer la necropsia de aquellos que no presentaron la enfermedad clínica aparente, si se encontraron lesiones poliomielíticas diseminadas en el sistema nervioso central.

Las lesiones que produce el virus son muy especificas debiéndose esto a la replicación del virus. El cuadro clínico depende del número y localización de las neuronas afectadas No muriendo todas algunas se recuperan de 3 a 6 semanas. Es muy importante hacer notar que en cortes histológicos de necropsias humanas, las lesiones neurológicas fueron más extensas con respecto al cuadro clínico que se presentó. Puede haber una gran destrucción de neuronas diseminadas sin que se aprecie incapacidad clínica.

Las regiones más afectadas del sistema nervioso central son:

1. Médula espinal, especialmente astas anteriores (motoras).

2. tronco cerebral, de este los núcleos vestibulares y pares craneales, y el más importante la formación reticular (aquí se encuentran los centros vitales, respiración, ritmo cardiaco etc,).

3. cerebelo, sobre todo el techo y vermis.

4. cerebro medio, materia gris.

5. tálamo e hipotálamo.

6. pallidum.

7. corteza cerebral (motora).

La parálisis flácida es la expresión más evidente de la lesión de las neuronas, la atrofia muscular se debe a la denervación, el dolor muscular y rigideces se deben a la lesión del tronco cerebral y las ARRITMIAS CARDIACAS, HIPERTENSION ARTERIAL Y LAS AFECCIONES RESPIRATORIAS A LA LESION DE LA FORMACIÓN RETICULAR. (CENTROS VITALES)
POLIOMIELITIS Y POSTPOLIO, ¿LA ENFERMEDAD OLVIDADA ?

Poliomielitis, la enfermedad.

El 95% de los pacientes que sufrieron la enfermedad, nunca presentaron síntomas de la misma y sin embargo, constituyen la fuente más importante de contagio.

Se reconocen 4 formas clínicas de la POLIO.

1.- POLIOMIELITIS MENOR O ABORTIVA. Esta forma sólo se supone en epidemias, en particular en personas expuestas a un enfermo claramente reconocido como tal. Se presenta como un leve cuadro febril, acompañado de malestar general, falta de hambre, nauseas, vómitos, dolor de cabeza y faringe, estreñimiento y dolor abdominal.

Lo más común es que no se presenten todos los síntomas, solo la fiebre y algún otro síntoma de los ya mencionados.

2.- POLIOMIELITIS NO PARALÍTICA. Los primeros síntomas son similares a los de la polio abortiva pero el dolor de cabeza, la nausea y el vómito son más intensos, además, hay rigidez y dolor "sordo" de músculos de nuca, espalda y región lumbar, no es rara una parálisis pasajera de la vejiga y muy a menudo hay estreñimiento, en la mayoría de los enfermos (66%) existe un corto intervalo sin síntomas entre las fases primera (poliomielitis menor) y la segunda (poliomielitis mayor, con afectación del sistema nervioso central).

Este curso en dos fases es mucho menos frecuente en adultos en los que la evolución de los síntomas es mucho más rápida. Para el diagnóstico de polio en segunda fase es necesaria la comprobación de la rigidez de nuca y dorso, además de exámenes de laboratorio, sobre todo la presencia del virus en faringe y heces o la presencia de anticuerpos específicos.

3.- POLIOMIELITIS PARALÍTICA. Esta forma de polio esta precedida por los síntomas de polio abortiva (menor) a la que se le agregan signos de irritación meníngea, además de signos de invasión de células nerviosas motoras de la medula espinal, cerebro, núcleos de nervios craneales, que se manifiestan con paresias (debilitamiento o parálisis ligera) o parálisis franca de varios músculos, además de la médula espinal se pueden presentar lesiones de varias partes del sistema nervioso, como la formación reticular del bulbo raquídeo (centras vitales: como la respiración o ritmo cardiaco). En la afección espinal es frecuente encontrar zonas "saltadas" es decir es posible que la médula cervical y la lumbar estén afectadas y la torácica no. La poliomielitis paralítica puede presentarse, clínicamente de 3 formas:

I.- FORMA ESPINAL

A) Cervical.

B) Torácica.

C) Lumbar.

D) cualquier combinación de A, B, y C.
Se inicia con síntomas de enfermedad menor, fiebre malestar general. Los síntomas desaparecen después de pocos días, para reaparecer de 5 a 10 días después con fiebre y síntomas de irritación meníngea, apareciendo la parálisis, dolor tipo calambre en los músculos inervados por las neuronas afectadas, hipersensibilidad de la piel, malestar intenso con espasmo muscular. En niños menores de 5 años es muy común la paresia de una pierna, en enfermos de 5 a 15 años la debilidad de un brazo o la paraplejia (parálisis de ambos miembros superiores) y en adultos después de los 16 años es más frecuente la cuadraplejia (parálisis de los 4 miembros), parálisis de vejiga y músculos respiratorios. La parálisis muscular depende de la región medular afectada, la enfermedad suele atacar en forma aislada las regiones cervical, torácica, o lumbar, siendo la más frecuente la lumbar. Es esta la razón por la que hay mas sobrevivientes con secuelas en miembros inferiores. Cuando hay más participación de la región cervical, se presenta paresia o parálisis de los músculos del hombro, brazos, cuello y diafragma, existiendo siempre el peligro de parálisis respiratoria. La participación de la región torácica causa la debilidad de los músculos toráxicos, parte superior de abdomen y columna vertebral, esta debilidad provoca dificultad para respirar. La participación de la región lumbar produce parálisis de los músculos de las piernas, parte inferior del abdomen y espalda, además de lesiones combinadas de grupos musculares (glúteos, posiliaco, cuadriceps crural, gemelos, peroneo, tibial anterior, tensor de la fascia lata, sartorio) En ningún caso hay trastornos de sensibilidad, sólo motora. En su forma grave hay taquicardia, hipertensión arterial, arritmia cardiaca y enfriamiento de extremidades afectadas.

II.- FORMA BULBAR.

Esta forma difiere de una epidemia a otra variando del 6 a el 25% de los casos. En el 85% de pacientes con amigdalectomia se presenta esta forma los síntomas inician como una forma espinal después se presentan los síntomas dependiendo de la región afectada del tallo cerebral (bulbo, protuberancia o mesencéfalo) Los signos y síntomas son producidas por la disfunción de los núcleos:

1. De los primeros pares de nervios craneales, se observan parálisis aisladas de los nervios oculares y oftalmoplejia (parálisis de los músculos de los ojos) total. Trastornos de pupilas, dificultad para masticar o cerrar la boca, desviación de mandíbula, desviación de la comisura de la boca y para cerrar los párpados y muy raramente trastornos auditivos.

2. Disfunción de los últimos pares craneales. parálisis de los músculos de la deglución, dificultad para tragar y pasar saliva, la voz se vuelve nasal, debilidad y parálisis de las cuerdas bucales, ronquera y estridor laríngeo, debilidad de la lengua así como de los músculos del cuello.

La lesión del centro respiratorio del bulbo raquídeo, produce irregularidades del ritmo y la profundidad y frecuencia de la respiración pudiendo llegar a producir la muerte por asfixia. La lesión del centro regulador de la circulación produce labios de color rojo cereza oscuro, piel enrojecida, pulso rápido y a menudo arritmia cardiaca, hipertensión arterial de moderada a grave que puede llegar a choque irreversible y por ende la muerte.

III.- FORMA BULBO ESPINAL.

No es mas que una combinación de una poliomielitis bulbar con una espinal a la vez presentando síntomas combinados de las dos. Su principal característica es el hipo.

4.- POLIOENCEFALITIS.

Los síntomas se presentan aislados o combinados con los de una poliomielitis bulbar o espinal. Hay síntomas de lesión cerebral difusa o focal.

A) Síntomas de lesión cerebral difusa. Confusión mental, agitación, ansiedad, sensación de muerte inminente, somnolencia, temblores, estremecimiento, contracciones y espasmo de músculos de cara y extremidades, temblor de manos, insomnio intenso, letargia y muerte.

B) Síntomas de lesión cerebral focal. Pueden presentarse signos y síntomas focalizados o ser asintomática, solo se demuestra en la autopsia, en algunos casos hay agnosia (perdida de la facultad de reconocer, personas, objetos, sonidos, imágenes) auditiva, visual o verbal.

POLIOMIELITIS (El pronóstico)

La mortalidad total de la polio es del 5% aproximadamente: los pacientes que sufrieron el tipo abortivo y no paralítico se recuperaron por "completo" (?).

Aproximadamente el 5% de los niños y del 15 al 30 % de los adultos (aumentando con la edad) mueren a causa de la enfermedad, en su forma paralizante. Cuando hay infección bulboespinal, sobre todo con disfunción bulbar o de los nervios intercostales y el nervio frénico, la mortalidad varía entre el 25 y el 75 %.

Muchos de los pacientes que padecieron la forma paralítica se recuperan por "completo" (?). Un número bastante grande presenta algún grado de recuperación de la función muscular y sólo algunos quedan totalmente paralizados.

No deja de ser sorprendente y paradójico, el hecho que cuando más se pone en peligro la vida en la fase aguda, más frecuente es la recuperación "completa" (?) sí el paciente sobrevive.

El grado final de la recuperación funcional, depende del numero de neuronas totalmente destruidas, varía desde prácticamente ninguna (?) al 10% o bien puede llegar a el 100%.
COMENTARIOS DEL AUTOR

Hasta aquí algunos conceptos de la poliomielitis (no es más que una mínima parte de lo que se conoce) pero que tiene como único objeto, tener el conocimiento fundamental de lo que nos paso, para poder explicarnos lo que nos esta pasando. Omito intencionalmente el diagnóstico diferencial, el tratamiento y la profilaxis por no considerarlos de utilidad.

Solo quiero agregar algunas inquietudes que muy probablemente sean comunes a todos, después de muchos meses de estar estudiando el síndrome estoy totalmente seguro de la existencia del mismo.

Creo que el problema más grave es la ignorancia de la comunidad medica mundial de la existencia del mismo y que repercute directamente en la mala atención del paciente. Desde mi punto de vista, es de suma importancia la revaloración epidemiológica mundial de los pacientes que sufrieron polio, sobre todo en las epidemias de los 50 y 60, porque creo que no fuimos tratados de la forma mas adecuada. ¿Cuantos pacientes sobreviven actualmente en todo el mundo con secuelas de polio?, ¿cuantos de ellos presentan síntomas de síndrome postpolio?, no hay estudios completos solo cifras aisladas. El síndrome es una enfermedad primariamente neurológica y como tal debería de ser tratada. El paciente debe de ser valorado desde su primera visita por un equipo médico multidisciplinario encabezado por el neurólogo, y asistido por un médico en terapia física, un médico internista, un anestesiólogo, un endocrinólogo y traumatólogo y ortopedista y valorado desde todos estos ángulos.

Hace mucha falta la estimulación de estos equipos para la investigación médica del caso, ya se está haciendo en algunos países (eso es muy bueno) pero hay pacientes con secuelas de polio por todo el mundo.

También es muy importante la existencia de grupos como este, para intercambiar opiniones y sobre todo para enterarnos del sentir y las experiencias de otras personas con el mismo padecimiento.

Bueno amigos con esto doy por terminado el tema, les agradezco su atención y espero sinceramente que les sea de utilidad. Y sin embargo y a pesar de todo.

Dr. Jorge Federico Eufracio Téllez


http://personal.telefonica.terra.es/web/cus/PostPolio.htm

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Las secuelas de la polio

Se calcula que hasta 35.000 personas podrían sufrir el Síndrome Postpolio en España

ISABEL F. LANTIGUA

"Después de haber pasado por seis operaciones entre los cinco y los 13 años, de luchar mucho para llevar una vida normal y de superar toda clase de barreras sociales por culpa de la poliomielitis que me detectaron a los 13 meses de nacer, ahora, cuando parecía que todo abía pasado, me encuentro con el síndrome postpolio. Es como volver a empezar. Una tortura".

Lola Corrales padece un cansancio exagerado, dolor en los músculos, fatiga y una atrofia muscular nueva que agrava su discapacidad y la obliga a usar bastón. La culpa de todos sus males la tiene el síndrome postpolio (SPP) que sufre desde 1991, aunque los médicos no se lo diagnosticaron hasta 1998."Los especialistas han tardado ocho años en detectarme la enfermedad. La poliomielitis siempre ha sido un tema tabú en este país y nunca se nos ha tenido muy en cuenta a los afectados. Ahora con el síndrome ocurre algo similar, hay una gran desinformación", afirma esta paciente de 43 años, presidenta de la Asociación de Afectados de Polio y Síndrome Postpolio (Tl: 686 00 01 71), una organización que se creó en el año 2000 tras descubrir en Internet que el SPP no era algo raro y poco frecuente, como ella creía, sino que por el contrario afectaba a muchas personas

.El Síndrome postpolio es un problema del sistema nervioso que aparece entre 15 y 40 años después de un episodio de poliomielitis paralítica y consiste, principalmente, en fatiga progresiva, debilidad muscular y dolor. Pese a que es un fenómeno reconocido en la literatura médica, que afecta a entre el 20% y el 80% de los sujetos que tuvieron polio, es muy difícil de diagnosticar, ya que sus signos también se presentan en otras enfermedades.

A Julio Gil Gómez le dijeron que padecía el síndrome hace unos dos años, tras cuatro meses de pruebas médicas porque los especialistas no sabían muy bien a qué se debían sus episodios de fiebre alta y sus problemas para respirar. "Es bastante frecuente que demos con médicos, sobre todo jóvenes, que no se han encontrado nunca con casos de polio y, por tanto, tampoco saben cómo diagnosticar o tratar el síndrome postpolio", explica este madrileño de 42 años que comparte con Lola la idea de que existe "una desinformación absoluta sobre la enfermedad".

El SPP no tiene cura ni, por el momento, un tratamiento específico. "La mejor manera para recuperar un poco la debilidad muscular que provoca el síndrome es hacer una rehabilitación diseñada cuidadosamente para cada caso porque si nos pasamos con el ejercicio, al estar la neurona motor dañada, puede ser peor el remedio que la enfermedad", reconoce Julio, quien gracias a la rehabilitación ha mejorado su tono muscular.

Una enfermedad desconocida

Aunque desde 1989 no se ha registrado en España ningún caso de poliomielitis provocada por el virus natural, las consecuencias y los trastornos derivados de esta enfermedad en las personas que la padecieron continúan muy presentes e, incluso, empeoran con el paso del tiempo, como ocurre con el síndrome postpolio.

Según una estimación recogida en un informe elaborado en Junio de 2000 por el Instituto Carlos III, el número de afectados por el síndrome postpolio en España podría oscilar entre los 10.662, considerando que lo sufre un 25% de los afectados por poliomielitis paralítica, y los 36.253 si se tiene en cuenta que hasta un 85% de los afectados pueden padecerlo. Pero las cifras podrían ser aún mayores si, como mantienen algunos autores, también se dieran casos de SPP en pacientes que han padecido la variante de la polio sin parálisis, algo que todavía no se conoce.

La confusión rodea todo lo relacionado con este síndrome, ya que ni los propios científicos se ponen de acuerdo sobre las causas que lo originan y el tratamiento más apropiado y cada uno ha elaborado su propia teoría sobre la enfermedad e, incluso, algunos plantean dudas sobre su existencia como entidad específica y no secundaria a otros problemas médicos o quirúrgicos asociados.

Hay enfermos de poliomielitis que ni saben que existe el síndrome postpolio y que ellos pueden padecerlo. Igual ya tienen manifestaciones del SPP pero como no conocen esta enfermedad los achacan a otras causas", afirma Corrales. Y es que, tanto médicos como pacientes tienen problemas para identificar con claridad el síndrome.

María Teresa Maestre, enferma de polio de 43 años, se encuentra en una situación particular. "Mi caso es diferente, creo que único en España. Tengo un tumor en la base del cráneo que me impide hablar con normalidad pero ningún doctor se atreve a asegurar que sea como consecuencia del SPP, están estudiándolo pero, por el momento, no lo pueden afirmar", explica con dificultad Maestre. "Yo creo que sí tengo el síndrome", dice rotunda.

El poliovirus afectó a María Teresa cuando aún era un bebé de meses y desde entonces no ha dejado de luchar para superar todas las barreras con las que se encuentran estos enfermos, pero confiesa que la situación que atraviesa en la actualidad la está afectando más psicológicamente que todo lo que ha pasado hasta ahora.

"Ya tenía superado por completo un problema tan grande como es la polio. Sin embargo, me está costando mucho más aceptar que no puedo hablar bien, lo estoy pasando mal aunque el trabajo me ayuda y me hace sentir un poco mejor porque no tengo tiempo para darle vueltas a lo que me pasa", reconoce.

Como María Teresa, Julio y Lola coinciden en que los enfermos de poliomielitis "somos unos luchadores natos porque desde queños hemos tenido que enfrentarnos con obstáculos y problemas ". Sin embargo, para Julio Gil ha sido fundamental el apoyo de sus padres porque "son realmente ellos los que se enfrentan a las mayores dificultades ya que nosostros casi no somos conscientes cuando nos diagnostican la enfermedad".

Síntomas

Los síntomas del síndrome postpolio, que puede afectar a los supervivientes de la poliomielitis en cualquier momento desde los 15 hasta los 40 años después de recuperarse de un ataque inicial del virus, aparecen de forma progresiva y pueden clasificarse en dos grupos: músculo-esqueléticos y neurológicos. Por lo general, los más frecuentes son la fatiga, la debilidad muscular y el dolor (tanto articular como muscular).

Pero también pueden aparecer nuevos signos de atrofia, intolerancia al frío, problemas respiratorios, trastornos del sueño, disfagia (dificultades para tragar), problemas de concentración y memoria y algunas alteraciones psicológicas, como poca resistencia al estrés. Algunos autores asocian la aparición de estos síntomas a un accidente, un aumento de peso o un agravamiento de un proceso médico previo, pero lo más normal es que surjan poco a poco y sin motivo aparente.

El SPP conlleva un perjuicio en la calidad de vida del afectado, que en ocasiones se ve obligado a adoptar otros hábitos cotidianos. Así, deben reducir las actividades físicas, establecer más periodos de descanso o utilizar aparatos que ayuden a la movilidad como bastones, muletas o sillas de ruedas.

Según el documento elaborado por el Instituto Carlos III de Salud existen algunos factores de riesgo que favorecen la aparición del síndrome como la edad a la que se presentó el episodio agudo de polio, la gravedad del trastorno motor inicial, un aumento reciente de la actividad física, etc. Pero al igual que ocurre con otros aspectos del SPP, tampoco existe acuerdo sobre la incidencia de estos factores.

"Los que hemos tenido polio y conocemos la existencia del síndrome sabemos que vamos a envejecer antes que otras personas y vivimos con un miedo permanente a que se agrave nuestro estado y a perder movilidad", señala Julio.


En referencia a este articulo hemos enviado al Director del Diario EL MUNDO la siguiente carta:

Sr. Director: Con relación al articulo publicado por su periódico en el Suplemento de Salud, el día 21 de febrero de 2004, quería hacer las siguientes puntualizaciones: Yo no tengo diagnosticado el Síndrome Post-Polio desde 1998, pues en la lotería de encontrar un médico que crea en la existencia del Síndrome Post-Polio, no tuve suerte, en el año 1998, lo que conocí fue la existencia del Síndrome Post-Polio por Internet.

Con relación a Julio Gil decir que no le diagnosticaron el Síndrome Post-Polio hace dos años, fue el año pasado, hace dos años fue cuando conoció de la existencia del Síndrome Post-Polio por el trabajo realizado por la Asociación.

El informe del Instituto de Salud Carlos III, es de junio del 2002 y no del año 2000.

Añadir con relación a la rehabilitación, que nunca hemos tenido una rehabilitación adecuada en la sanidad pública.

También quería hacer algunos comentarios, pienso que seria bueno para los afectados de Polio que el articulista aclarase.

La Vacuna:Nos cuentan lo de siempre, que la vacuna del Dr. Salk de 1955, no valía.

Secuelas:Solo son estas o estas son solo para Africa y Asia.

Gráfico de la neurona motora y las terminaciones en las fibras musculares: En el numero 4, dice que la terapia regenera parcialmente la lesión que produce el virus, preguntamos entonces ¿qué terapia, existe alguna?. Que sepamos esto se produce con suerte de forma natural.

Director General de Sanidad: Que nos diga desde cuándo, dónde y cómo se preocupan de los viajeros e inmigrantes, para prevenir la reaparición de la Polio.

Sin más por el momento agradecer a su periódico que escriba sobre algo tan necesitado de difusión y claridad.

Lola Corrales

Presidenta de la Asociación Afectados de Polio y Síndrome Post-Polio.

http://www.postpolioinfor.org/index.htm

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